#Cuba Régimen castrista impide viajar a líder disidente.

librado-aeropuertoSanta Clara octubre 11 del 2016 Miembros de la policía política cubana impide viajar a loa EUA al líder Librado Linares García.

El ex prisionero de conciencia y coordinador general del Movimiento Cubano Reflexión “MCR” Librado Linares García se dirigió al aeropuerto internacional Abel Santa María Cuadrado de Santa Clara para viajar a los Estados Unidos y participar en diferentes eventos de trabajo, al momento de subir al avión es detenido por una docena de efectivos de la policía política en un aparatoso operativo para impedir que saliera del país, luego  de amenazarlo le comunicaron que no saldría más del país por su creciente activismo Político, a no ser que comenzara colaborar con la seguridad del estado.

La respuesta de Linares fue contundente: “Aunque sea el único disidente honesto que quede en Cuba seguiré luchando por la democracia y los Derechos Humanos en Cuba”.

Dama de Blanco de la provincia de Ciego de Ávila renuncia al movimiento @bertasolerf @DamasdBlanco

La Dama de Blanco Yanet López Ramírez denuncia falta de atención y ayuda por parte del movimiento dirigido por Berta Soler Fernández. “Me prometieron ayuda con mi hija que es Síndrome de Down y hasta ahora no he recibido nada, todo ha sido una mentira y por eso renuncio definitivamente” dice indignada y renuncia al movimiento de las Damas de Blanco

FANTU roba miembros a la UNPACU. @cocofarinas v/s @jdanielferrer

Resultado de imagen de FantuResultado de imagen de Fantu v/s UNPACU

 

   VS

 

Las Tunas, octubre 11, 2016- El Foro Antitotalitario Unido (FANTU), incursiona en las provincias orientales y roba miembros a la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), otro buque insignia de la oposición cubana.

 Tras declaraciones públicas de los líderes de ambas organizaciones en que se brindan constantes muestras de apoyo, existe una “Guerra Fría” por alcanzar la supremacía de la disidencia. El coordinador nacional del FANTU y premio Sakarov 2010, Guillermo Fariñas Hernández, contactó personalmente con los presos políticos Yubariel Bello Cruz, Yosvanis Sánchez Sol y Jorge Luis Gamboa, quienes cumplen injustas sanciones en la prisión provincial de Las Tunas.

 Fariñas, les propuso a estos activistas de la UNPACU, formar parte de su organización, mediante promesas de dinero y futuros cargos en la región oriental, indicándole además buscar otros que como ellos, rechacen a José Daniel Ferrer García, líder de la Unión Patriótica de Cuba. Estas situaciones se dan en un marco en que varios activistas de la UNPACU se han quejado por los malos tratos y falta de apoyo de la organización a la que pertenecen y su líder Ferrer García. Por otro lado el FANTU, con sus filas deprimidas y un líder desacreditado tras una polémica y presunta huelga de hambre y sed de 54 días, e inmiscuido en escándalos de corrupción y desvío de fondos, se ve obligado a expandir sus fronteras y optar por intentar desbancar a su superior, el expreso político José Daniel Ferrer.

Los errores de la disidencia cubana

Por Carlos Manuel Álvarez

Hace pocas semanas, el disidente político cubano Guillermo Fariñas suspendió una huelga de hambre de casi dos meses con la que exigía el cese de la violencia contra la oposición pacífica y el respeto a los derechos humanos. Esta huelga no impidió que Habaguanex, empresa perteneciente a la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, pasase a manos de las Fuerzas Armadas, ni que aerolíneas norteamericanas como JetBlue o American Airlines continuaran con los recién inaugurados vuelos regulares a distintas ciudades de Cuba.

Pero la suspensión de la huelga ocurrió en un contexto particular.

El 12 de septiembre empezó a circular una información en la que supuestamente el Parlamento Europeo se hacía eco de las demandas de Fariñas y decidía nombrarlo asesor para los asuntos referidos a Cuba. Fariñas creyó que era una buena oportunidad para suspender su radical método de protesta, pero el Parlamento Europeo aclaró inmediatamente que ninguna enmienda había sido siquiera discutida.

La disidencia llegó a la conclusión de que fue el Estado cubano quien difundió el engaño, con el objetivo de que Fariñas suspendiera su huelga. Unos días antes, sin embargo, consideraban que el mismo Estado había dado la orden de dejarlo morir. Una de las dos cosas es falsa, porque el Estado no puede pretender al mismo tiempo que Fariñas muera y que salga de la huelga.

Después de conocer el fraude, Fariñas calificó su gesta como una victoria porque “logró que la voz de los opositores no violentos sea oída en los dos parlamentos (Europa y Estados Unidos) más importantes del mundo”, y porque bastó para unir al espectro de la disidencia, infinitamente fragmentada en grupos y organizaciones minúsculas que nadie que no pertenezca a ellas sabría diferenciar.

Pero esto no es verdad. La huelga no denunció alguna violación nueva, ni tampoco contrarrestó la supremacía totalitaria del Estado. Que los derechos civiles de los cubanos han sido secuestrados, que no hay libertad de asociación ni transparencia informativa, y que domingo tras domingo las Damas de Blanco —mujeres que reclaman la libertad de los disidentes detenidos— son religiosamente linchadas por marchar por las calles de La Habana, es algo que no solo saben ya los parlamentos de Europa y de Estados Unidos, sino, incluso, el de Kiribati, si es que llegase a haber parlamento en esa pequeña isla del Pacífico.

Guillermo Fariñas ha comenzado y concluido, a lo largo de estos años, alrededor de veinte huelgas de hambre, banalizándolas en la reiteración y apuñalando progresivamente el impacto que puedan tener. Si es cierto que algunas de ellas han tenido éxito, como la disidencia se encarga de decir, entonces no puede ser cierto que la represión política se mantenga con el mismo grado de intensidad, tal como la disidencia también dice.

La situación de Cuba es, en muchos sentidos, extrema, pero la sociedad cubana no es ninguna caldera a punto de reventar, y la enésima huelga de hambre no podría generar por sí misma una red de apoyo masivo. Se necesitaría antes un respaldo social que los opositores no han podido crear y que no parecen interesados en hacerlo.

Al sublimar su propia heroicidad, algunos disidentes han llegado a sugerir que el posible bienestar de los cubanos debería subordinarse a las circunstancias dizque favorables para la lucha opositora, a pesar de que en cincuenta años esas circunstancias no han traído nada bueno. Berta Soler, líder de las Damas de Blanco, ha reiterado su apoyo al embargo económico, algo que nadie que sepa cómo se vive en Cuba podría defender, y que reafirma la línea ideológica que la disidencia más activa ha venido proyectando: la derecha republicana, conservadora, de varios senadores y congresistas estadounidenses de origen cubano.

El castrismo, aunque sigue siendo el mismo, también es otro, y cada vez será menos lo que era. No es ya el poder concentrado en manos de un solo hombre, sino la mal disimulada y paulatina repartición del país entre una tenebrosa élite militar-empresarial. Hay una disidencia para Fidel Castro —con quien nada de lo que ocurre hoy hubiese sido posible—, pero no hay aún una disidencia para los rufianes políticos que lo han heredado; una casta en la que, de momento, nadie quiere sobresalir.

La evidencia de una oposición reacia a aceptar el nuevo campo de operaciones explica por qué Barack Obama, en marzo último, se reunió con ellos casi por protocolo, mientras enviaba todas las señales posibles para que se entendiera que él confiaba más en los nuevos actores de la sociedad civil —jóvenes emprendedores, pequeños propietarios— que en los viejos opositores para un escenario de cambio en Cuba.

La oposición, naturalmente, exige democracia, libertad de expresión, pero no encarrila esas aspiraciones a través de dramas sociales identificables: el rechazo gubernamental a la legalización del matrimonio gay, la condición ilegal de los migrantes orientales en La Habana, o la brecha clasista entre los testaferros de los nuevos inversores cubano-estadounidenses y los ciudadanos comunes y corrientes a los que les están vendiendo el país en las narices. De hacerlo, podrían paulatinamente acercarnos a la democracia más de lo que las marchas de protesta, como método único, nos han acercado.

Cuba necesita el milagro de una disidencia activa que nos coloque de nuevo en la modernidad y que quiera y sepa cómo salvar algo de lo poco bueno que queda: la salud y educación gratuita y universales, el laicismo de la sociedad, la seguridad ciudadana. Rubros que empeoran o se difuminan a pasos agigantados. Por lo pronto, somos todavía esa derrota colectiva en la que, a su manera, los políticos, de uno y otro bando, siguen triunfando.

Carta filtrada revela estafas y robos del dinero de la FNCA por disidentes de Aguada de Pasajeros

La carta fue enviada por el periodista independiente Alejandro Tur Valladares a Eulalia García Pedroso manifestándole inconformidades y preocupaciones por problemas con la distribución de la ayuda que envía la FNCA a grupos disidentes que realizan proyectos sociales en el municipio Aguada de Pasajeros en la Provincia Cienfuegos.

a continuación pueden leer la carta:

Estimada Laly:

Mi nombre es Alejandro Tur Valladares, soy periodista Independiente de la Agencia de Prensa “Cuba Hoy Noticias”, patrocinada por el Instituto de Paz y Guerra.

Recientemente envié a Yoani Limonta, uno de mis corresponsales, al municipio Cienfueguero, Aguada de Pasajeros en aras de realizar un trabajo sobre la represión del régimen contra los opositores en ese territorio, y lo descubierto por mi colega, no creo que sea prudente publicar, pues estaríamos haciéndole el juego al régimen.

Es por ello que no permití publicar nada de las declaraciones tomadas y decidí enviarle esta misiva, para que Ud. pueda reflexionar y parar lo que pudiese constituir un daño irreparable a la Democracia y al prestigio suyo y de la Fundación Nacional Cubano Americana.

En aguada de pasajeros existen luchas campales por ocupar cargos y liderazgos y mostrar al mundo sucesos y proyectos que no existen.

Por un lado, Emilio García Moreira y su esposa la Dama de Blanco Milaidi Espino Días se quejan de que Leticia Ramos, Félix Navarro y el propio Guillermo Fariñas, los tienen condenados al anonimato, pues no publican nada de las acciones que, según ellos, realizan, tampoco los atienden ni les recargan sus celulares, a pesar de que sus frentes aglomeran más de 30 miembros y están trabajando muy duro contra las adversidades de la Cuba de hoy.

Plantearon además que Ud. esta entretenida con Juan Alberto, dándole prioridad a sus presuntos proyectos cuando en ese territorio es sabido que él y su hermano son unos delincuentes comunes y estafadores, le roban el dinero a la FNCA, plantean que han reparado más de 20 viviendas en Aguada cuando en realidad, no lo han hecho con ninguna y gastándose todo el presupuesto en fiestas y jolgorios, llegando además a cometer la desfachatez de apropiarse del proyecto “Extendiendo Nuestras Manos”, en el cual le han dado participación a Midaisy Marrero Gil, la cual según Emilio y su esposa no tiene moral ni paciencia para trabajar con niños, pues posee un oscuro pasado vinculado a la prostitución, con padecimientos psiquiátricos, lo cual desmorona el prestigio de la oposición, así mismo ha tenido la desvergüenza  de enviar fotos de los trabajos realizados por la Fundación, al proyecto de bibliotecas independientes, recibiendo el doble de la  ayuda.

Por otro lado el miembro del ejecutivo nacional del FANTU Juan Alberto de la Nuez Ramírez, quien a su vez dice ser el coordinador del Movimiento Cubano Reflexión y Reconciliación, ha manifestado que Fariñas le robo una cámara fotográfica mandada por Ud. para él y por ello se vio obligado a ir a ver personalmente a José Daniel Ferrer García a Santiago de Cuba para que sea la UNPACU quien resuelva sus problemas. Al preguntarle sobre Emilio y su esposa, afirma que estos son unos inmorales, pues Milaidy, justifica que tiene un grupo de Damas de Blanco en Aguada, cuando la única integrante de este movimiento es ella, y en realidad no hace nada, pues ya ni siquiera intenta ir a la iglesia, además, aunque no se atreve a afirmarlo, dice estar casi convencido de que ambos pactaron con la seguridad.

Laly, naturalmente nada de esto se va a publicar, es por ello que solo trato de cumplir mi deber como opositor y hacerle ver a Ud. allá en el exilio, algunas situaciones que solo sirven para alimentar las fauces voraces de un régimen en decadencia y de su aparato represivo, en su afán de hacer más engorroso el camino a la democracia.

Quien le escribe también ha sido víctima de rumores mal intencionados, de la policía política dirigidos a fomentar el desprestigio de la oposición cubana. Es evidente que detrás de estas contradicciones entre hermanos, está la tenebrosa mano castrista. Por mi parte, sirvo a mi Patria denunciando al mundo las aberraciones que ocurren en mi país.

Fraternalmente:

Alejandro Tur Valladares